Una recovery ride es una sesión corta y de baja intensidad diseñada para ayudar al cuerpo a recuperarse de entrenamientos más duros.
En este plan de entrenamiento de ciclismo para principiantes, las recovery rides se usan para mantener la consistencia sin añadir fatiga extra.
Normalmente se realiza en Zona 1 de frecuencia cardíaca o a menos del 55% de tu Functional Threshold Power (FTP).
El objetivo no es ganar forma, sino promover el flujo sanguíneo y reducir la rigidez muscular.
Estas salidas ayudan a eliminar subproductos de sesiones previas y favorecen una recuperación más rápida.
Suelen hacerse al día siguiente de intervalos intensos, carreras o salidas largas de resistencia.
Se mantienen cortas, a menudo de menos de una hora, y deberían sentirse muy fáciles todo el tiempo.
Este tipo de salida te permite mantenerte activo sin añadir estrés al cuerpo.
Incluir recovery rides en el plan ayuda a mantener la continuidad sin arriesgar sobreentrenamiento.
Son especialmente importantes durante bloques de carga alta o cuando aparecen signos de fatiga.
Entender las recovery rides te ayuda a entrenar mejor y preservar el rendimiento a largo plazo.